Amina Bengriche
El Castro de Baroña
El Castro de Baroña está situado
en la parroquia de Baroña (municipio de Puerto del Son, en la provincia de La
Coruña. El asentamiento está construido en una península, situándose su
ocupación en los siglos I a. C. a I d. C. Está situado en una pequeña península
rocosa, separada de la tierra por un istmo de arena. La excavación que dio
lugar a su descubrimiento data en el año 1933.
Poseía dos murallas a su alrededor y se conservan 20 viviendas de planta
circular.
En el asentamiento se pueden ver perfectamente construcciones que sirvieron de escaleras de entrada al poblado, diferente muros defensivos utilizados para evitar que el enemigo entrara a atacar a los habitantes y construcciones con forma de elipse y circulares que servían de viviendas familiares. Estos hogares, ya por aquella época, se construían de diferente tamaño, por cuestiones relativas al número de miembros de la familia.
En el asentamiento se pueden ver perfectamente construcciones que sirvieron de escaleras de entrada al poblado, diferente muros defensivos utilizados para evitar que el enemigo entrara a atacar a los habitantes y construcciones con forma de elipse y circulares que servían de viviendas familiares. Estos hogares, ya por aquella época, se construían de diferente tamaño, por cuestiones relativas al número de miembros de la familia.
La muralla consistente en dos
muros de mampostería (sistema tradicional de construcción) casi paralelos con
un relleno de arena y piedras. Se piensa que originariamente continuaba hasta
conectar con la muralla del poblado, creando un espacio probablemente no
ocupado con viviendas.
La muralla principal, bien
conservada, cuenta con dos lienzos. Uno de ellos, a la derecha, consiste en
tres muros de mampostería que suben gradualmente y el de la izquierda es
semejante al del istmo. A la derecha de la abertura de entrada hubo un cubo
defensivo y donde los muros se estrechan, por lo que se supone que se cerraba con
una puerta que no dejaría pasar los carros. Posiblemente, la muralla rodeaba el
castro casi completamente.
La entrada al interior consiste en una rampa. La zona habitada se estructura en cuatro áreas. En la primera, a la izquierda hay una construcción en la que había un banco corrido o, un simple pilar. En ella se encontraban un fogón, un agujero para un poste y varias cazuelas de barro. Pudo ser una forja (lugar donde deforman el material). Frente a la puerta de la muralla hay otras construcciones de planta oval con vestíbulo que también pudo haber sido otra forja.
La entrada al interior consiste en una rampa. La zona habitada se estructura en cuatro áreas. En la primera, a la izquierda hay una construcción en la que había un banco corrido o, un simple pilar. En ella se encontraban un fogón, un agujero para un poste y varias cazuelas de barro. Pudo ser una forja (lugar donde deforman el material). Frente a la puerta de la muralla hay otras construcciones de planta oval con vestíbulo que también pudo haber sido otra forja.
El poblado debió de ser
autosuficiente. Dentro del castro no hay agua, ni en manantiales ni en aljibes,
por lo que debió ser preciso ir a buscarla al exterior. Se piensa que la
alimentación tenía como principal fuente el mar: mariscos y pescados; también
se consumían bóvidos, cabras y ovejas y bellotas. Hay restos de metalurgia,
trabajo de la piedra y de tejido.



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